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Esquizofrenia y Trastorno delirante (Paranoia)

TRASTORNOS PSICÓTICOS.: Esquizofrenia, Trastorno delirante (paranoia)

ESQUIZOFRENIA

Esquizofrenia: hace referencia a un trastorno psicótico caracterizado por  la presencia de síntomas positivos (delirios y alucinaciones) negativos o de déficit, cognitivos y afectivos. Su curso suele ser crónico y variable causando una gran pérdida de calidad de vida del enfermo y sus familiares.

Clínica: Aunque no siempre presente los pacientes han tenido una personalidad previa esquizoide (reservada, pasiva e introvertida) o esquizotípica (aspecto extravagante, cogniciones distorsionadas, pensamiento mágico).

El primer episodio de esquizofrenia a menudo viene precedido durante meses e incluso años, por signos y síntomas prodrómicos que suelen diagnosticarse de forma retrospectiva.

La identificación de un caso comienza normalmente con la observación de síntomas Psicóticos (alucinaciones, ideas delirantes o desorganización del proceso de pensamiento que conllevan una pérdida de contacto con la realidad en una persona con un nivel de conciencia normal) y conducta extravagante, pero muchos pacientes tienen también síntomas negativos (de déficit) incluyendo bajos niveles de activación emocional, de actividad mental y de motivación social.

Los síntomas positivos o productivos reflejan la aparición de fenómenos que no estaban presentes en el pasado, mientras que los síntomas negativos o de déficit reflejan la pérdida de una capacidad o característica previamente adquirida. Los síntomas de desorganización incluirían los trastornos formales del pensamiento y la conducta bizarra.

TRASTORNO DELIRANTE (PARANOIA)

Trastorno delirante (Paranoia): Se puede definir como cuadro delirante crónico, que cursa sin deterioro ni alucinaciones, a diferencia de la demencia precoz (esquizofrenia). Desarrollo insidioso, bajo la dependencia de causas internas y según una evolución continua, de un sistema delirante duradero e imposible de sacudir, y que se instaura como una conservación completa de la claridad y del orden en el pensamiento, el querer y la acción.

Direcciones del delirio: delirio de perjuicio, en el que se albergan el de persecución, el de celos y la hipocondría. El deliro de grandeza en que se  incluye el de inventores, interpretadores genalógicos, místicos y erotómanos.  Sistematización del delirio, es elaborado intelectualmente, coherente a una unidad, sin grandes contradicciones internas.

Clínica de la Personalidad:

Desconfianza, tienen una suspicacia permanente. Rigidez son autoritarios y no toleran que se les lleve la contraria. Hipertrofia del Yo , egocentrismo. Juicios erróneos pasionales, todo lo interpreta a su manera, pero en grado superlativo.  Espíritu competitivo. Justicia y fanatismo, las normas, la lealtad y la justicia sirven como disfraz al resentimiento y agresividad, puede ser un asceta, a menudo su biografía es una suma de fracasos y querellas que le conducen al aislamiento. Mecanismos de defensa, la negación de la realidad es la primera defensa significativa, particularmente cuando existen ideas delirantes.

La proyección, el paranoico en su actitud recelosa y desconfiada, al ser incapaz de cotejar su realidad con otra, no puede asumir la situación hostil que tiene y la proyecta a los demás, su ira y enojo los trasmite proyectivamente a los demás, son ellos los que me provocan, no yo.

Está convencido de que no padece un trastorno y creerá que son los demás los enfermos o peor aun los culpables de lo que le pasa, ya que han organizado un complot contra él.

Otro mecanismo que puede aparecer en estos pacientes es la formación reactiva, la utiliza para defender su conciencia de su agresividad latente, su desprecio y desaprobación del criterio ajeno, en virtud e este mecanismo aparentara lo contrario: amabilidad, honradez y sumisión.

Clínica del delirio paranoico

El delirio surge a partir de un conflicto psicoafectivo. La objetividad de lo percibido se trastorna por la subjetividad de lo registrado. El delirio se presenta como lógico pues parte de hechos o situaciones reales, cuya nota delirante se justifica por las racionalizaciones. Parte de unas ideas fijas y estables que se organizan en un sistema delirante bien construido que se enriquece mediante nuevas interpretaciones delirantes. Se extiende así por contigüidad, continuidad y semejanza a personas y grupos sociales.

Por ello se ha denominado delirio de relación social. A diferencia de otros cuadros delirantes, el paciente conserva su lucidez.

Tipos: delirio de persecución, de reivindicación, de celotípico, erotomaníaco, hipocondriaco, delirio compartido,.

Tensión precipitante del delirio: pérdida real, imaginaria o temida de objetos de afecto, produce fracasos de adaptación con  pérdida de la autoestima ( pérdida de trabajo, pareja, pleito…etc.).

Situaciones que obligan al sujeto a someterse pasivamente a un asalto real o imaginario hospitalizaciones, lesiones por accidentes y ocupaciones laborales que exigen un papel pasivo de sumisión, aislamiento social.

El delirio se produce bajo la distorsión de un estímulo externo. Consiste en una creencia errónea de la realidad sobre un hecho u objeto existente.

La alucinación es definida como: “Experiencia sensorial organizada que es producto/invención de la mente del paciente y que no existe en el mundo externo, las modalidades más frecuentes de las alucinaciones son la auditiva y la visual, y las menos frecuentes la táctil y gustativa.”